El regreso más esperado: Gonzalo Salis y una victoria que trasciende las pistas
Hay regresos que se miden en segundos y otros que se miden en coraje. Para Gonzalo Salis, volver a ajustarse el cinturón de seguridad en un habitáculo de competición representa mucho más que retomar un hobby; es el triunfo definitivo tras la batalla más dura de su vida.
Luego de años de protagonismo en Capicor, donde los podios y la adrenalina eran parte de su rutina hasta que la pandemia puso una pausa obligatoria, la vida le presentó un desafío inesperado. Una leucemia lo alejó no solo de las pistas, sino también de su trabajo, obligándolo a ver su auto desde afuera, puesto en alquiler mientras él se enfocaba en recuperar la salud.
“No pude correr más por una enfermedad. Me agarró leucemia, estuve sin trabajar y con el auto en alquiler”, relata Gonzalo con la crudeza de quien sabe lo que es pelear desde abajo.
Hoy, el panorama es distinto. Con el alta como bandera y el apoyo incondicional de su entorno, Salis confirma su debut en el Turismo Fiat 128. Este regreso no es un esfuerzo solitario; es el resultado de una red de contención que no lo dejó bajar los brazos.
Para este nuevo capítulo, Gonzalo contará con la estructura del Dillan Motorsport, mientras que la potencia en su unidad estará a cargo de Ponce Competición. La combinación de un equipo sólido y motores de trayectoria brindan el marco ideal para este retorno tan especial.
“Ahora se me dio la oportunidad de volver a correr gracias a muchos amigos y a la familia. Lo siento como una caricia al alma”, confiesa el piloto, dejando claro que cada vuelta al circuito cordobés será un homenaje a quienes lo acompañaron en los días más oscuros.
El automovilismo regional recupera a un piloto con experiencia y podios en su haber, pero sobre todo, recibe a un hombre que demostró que, a veces, la carrera más difícil se gana abajo del auto. Este 2026, la Turismo Fiat 128 no solo tendrá velocidad, sino también una historia de vida que inspirará a todo el box.